jueves, 12 de abril de 2007

los insectos por dentro (miguel nuñez)

Anatomía
El cuerpo de los insectos está formado por tres regiones principales (llamadas tagmas) con funciones claramente diferenciadas.
La cabeza contiene los órganos sensoriales: las antenas, de diverso tipo pero siempre dos; y los ojos, que pueden ser simples, denominados ocelos y normalmente tres; o compuestos por varios o muchos ocelos: 7 en ciertas hormigas, 4.000 en mosquitos y 12.000 en mariposas.
También en la cabeza está el aparato bucal, sea masticador (el más primitivo), picador-chupador (mosquitos, chinches, piojos), lamedor (abejas) tipo esponja (moscas), tipo sifón o espiritrompa (mariposas), etcétera.
El segundo tagma, el tórax, es el centro de la locomoción, porque lleva las seis patas (cada una articulada en varios segmentos) y las dos o cuatro alas, a veces útiles y a veces no.
Cuando esas alas están algo más endurecidas que en otros grupos, se llaman tegminas. Tegminas tienen los grillos, las langostas, las cucarachas. Cuando las alas están totalmente endurecidas, quitinizadas, se denominan élitros, y quienes los portan son los escarabajos.
El abdomen, finalmente, es el centro de la reproducción. Los insectos presentan sexos separados y muy diferenciados morfológicamente. En su gran mayoría son ovíparos; vale decir, se reproducen mediante los huevos que ponen sus hembras.

evolucion del vuelo de los insectos

Según la teoría evolutiva, los insectos estuvieron entre las primeras criaturas de este planeta que moraban en tierra seca. Estos supuestamente se originaron en el Periodo Siluriano, el cual tomó lugar 435 a 410 millones de años atrás. Se dice que el insecto fosilizado más antiguo que se conoce vivió en el Periodo Devoniano, el cual comenzó 410 millones de años atrás. Luego, repentinamente, alrededor de 300 millones de años atrás, aparecieron insectos alados en el registro fósil. La evolución de las alas y el vuelo del insecto es un concepto increíblemente difícil de explicar incluso para los evolucionistas más eruditos.
Han sido propuestas muchas teorías concernientes al origen de las alas de los insectos. Conrad Labandeira, en la Encyclopedia of Paleontology (Enciclopedia de Paleontología), escribió que los insectos evolucionaron de “un linaje no-especificado de crustáceos” (1999, p. 603). Aunque se han sugerido muchas teorías acerca de la evolución del ala, solamente dos de estas son aceptadas actualmente como plausibles. La primera de estas teorías es conocida como la teoría paranotal, la cual propone que las alas se originaron de proyecciones laterales rígidas de la terga torácica (la espalda del insecto) que gradualmente llegó a ser más grande. Sin embargo, Labandeira admitió que “la teoría adolece de varias deficiencias, incluyendo la ausencia de evidencia”. De hecho, la “ausencia de evidencia” es una gran deficiencia. La segunda teoría (y la más aceptada), llamada la teoría epicoxal, sugiere:
Estas crecieron de una estructura como agallas presente en los insectos más tempranos. Algunas de estas agallas pueden haber crecido con el tiempo, después que fueron reemplazadas en los adultos por la tráquea, para formar pequeñas aletas. Inicialmente, estas proto-alas hubieran sido útiles para algo más que saltar, tal vez añadiendo un poco más a la distancia sobre la cual el insecto podía dar un pequeño brinco. Gradualmente, estas alas hubieran llegado a ser más grandes, hasta que podían ser usadas para el descenso y planeo controlado, e incluso el aleteo de vuelo.

martes, 10 de abril de 2007

Desarrollo del exoesqueleto del insecto migue nuñez

Sea cual sea su tamaño, la división de su cuerpo siempre es la misma: cabeza, tórax y abdomen.

Hasta antes de ser adulto, un insecto crece, pero para ello debe eliminar y rehacer varias veces su exoesqueleto, formado en gran parte por una sustancia que le da resistencia, llamada quitina. Esta sustancia determina en gran medida los cambios o mudas durante la etapa juvenil. El esqueleto externo recubre todo el cuerpo del insecto, incluidas sus patas, ojos, antenas y tubo respiratorio o tráquea.
El cuerpo de la mayoría de los insectos mide entre 2 y 40 milímetros, aunque hay algunos que alcanzan un largo de casi 30 centímetros. Sea cual sea su tamaño, la división de su cuerpo siempre es la misma: cabeza, tórax y abdomen.

La cabeza (miguel nuñez) dice :

Es la región más anterior del cuerpo del insecto y su ubicación le facilita al insecto la percepción de los cambios físicos y químicos que ocurren en el ambiente, debido a que en ella se encuentran los órganos sensoriales más importantes: un par de ojos compuestos a cada lado, un par de antenas más al frente, los apéndices bucales y el cerebro. Algunos insectos tienen dos o tres ocelos típicamente en un arreglo triangular, ubicados en la parte superior para determinar la intensidad de la luz solar. A través de los ojos compuestos percibe sensaciones de imágenes a color. Por medio de las antenas capta olores tan sutiles que son imperceptibles al olfato humano.

los primeros insecto ( miguel nuñez)


Los primeros insectos con alas revolotearon en los bosques que cubrían la tierra durante el período Carbonífero, hace unos 300 millones de años. Esto se conoce por la presencia de unos pocos fósiles, el más viejo que se ha encontrado es el de una libélula de 70 cm de envergadura dentro de una mina de carbón en Bolsover, al norte de Inglaterra. Los grupos de insectos más antiguos corresponden a las libélulas, las cucarachas, saltamontes, las mantis y juanpalos. La observación de fósiles es el único recurso para comprender como evolucionaron los insectos, desafortunadamente el cuerpo de estos animalitos es muy pequeño y frágil. Es probable que muchos de ellos se desintegraron antes de quedar atrapados en los sedimentos de fango y así conservarse como fósiles. Durante el Pérmico ocurrieron cambios climáticos muy drásticos en el planeta, en hemisferio norte hay evidencias de un incremento en la aridez mientras que el hemisferio sur paso por varios períodos de glaciación.
En este lapso de tiempo ocurrió la extinción de muchos grupos pero también surgieron un gran número de insectos modernos como los escarabajos, las mariposas, las moscas, las abejas, hormigas y avispas entre otros. La aparición de las primeras plantas con flores, hace unos 250 millones de años, representó una nueva fuente de alimento al suministrar néctar y polen. Los insectos ganaron con este nuevo alimento y las plantas se beneficiaron de la gran variedad de polinizadores. Este grupo de insectos pertenece junto con los zancudos, tábanos y las purrujas, al orden o grupo conocido como Diptera y comprende a unas 100.000 especies descritas. Recibe este nombre precisamente por poseer solo dos alas membranosas y no cuatro como el resto de los insectos.
las moscas debido a sus alas que les permite fasilitar su ajilidad en vuelo son las unica de este grupo que posee un solo par ;esta transformado en dos pequeñas clavijas, paletitas o balancines, cuya función es darle equilibrio a la mosca en el momento del vuelo. Por lo general tenemos el concepto estereotipado de la mosca casera, insecto de hábitos antihigiénicos, capaz de contaminar mecánicamente los alimentos con un número grande de bacterias y otros microorganismos patogénicos a la salud humana.
Sin embargo, este último insecto (Mosca doméstica), de distribución mundial, pertenece a una sola familia llamada Muscidae, del grupo de más de 60 que también existen y que cumplen valiosos papeles ecológicos en ecosistemas naturales de vital importancia para la sobrevivencia del hombre sobre la faz de la tierra. Entre las miles de especies de moscas, algunas son comúnmente conocidas por competir con el hombre en sus intereses, especialmente aquellas relacionadas con los productos que explota en las actividades agrícolas y pecuarias.









omar torrealba dice:





Se podría decir que los insectos comen de todo: jugo de las hojas, frutas, granos, larvas de otros insectos, carne, materia en descomposición, basura o madera.
También existen insectos parásitos, ¡muy peligrosos!, que se alimentan de la sangre que chupan de los animales y del hombre, como las chinches y los piojos, que a menudo son portadores de graves enfermedades. Ciertas moscas inoculan sus huevos bajo la piel de las personas, y sus larvas se alimentan de la sangre y la piel.

El apetito de algunos insectos no tiene límites, como el piojo de los libros. Una colonia de estos pequeños "hambrientos de cultura" puede almorzarse una biblioteca en un dos por tres. Y ya te deben haber platicado de las marabuntas, las temibles hormigas de África y del Amazonas; un "regimiento" de ellas es capaz de devorar un caballo vivo. Larvas, como las del "escarabajo de San Juan", se pasan tres años debajo de la tierra antes de convertirse en ninfas, y se dan verdaderos atracones de hongos y raíces.

domingo, 8 de abril de 2007

Clases de Entomologìa

En la clase de entomología del día 22/03/07 obtuve conocimientos sobre la variabilidad de las alas lo que pose un valor taxonómico, es, decir sirven para identificar grupos de insectos.
La presencia de alas es una de las adaptaciones que les ha proporcionado a este grupo de organismos grandes ventajas, dado la posibilidad de gran desplazamiento y dispersión. En general los insectos más modernos vuelan con sus dos pares de alas como una sola unidad (usando mecanismos de acoplamiento), o bien puede que un par de alas no sea funcional para el vuelo (Ej.: élitros). No todos los insectos tienen el mismo tipo de alas.

Elitros. El primer par de alas de los coleópteros no tiene venas se denominan elitros, que son alas endurecidas que sirven para protección y camuflaje no son usadas para volar, al alzarlas aparecen su segundo par de alas llamadas membranosas Son las alas comunes, delicadas, translucidas y generalmente con numerosas venas.
Constituidas por un tejido sensible al tacto.

Alas con escamas. Alas características de lepidópteros. Son membranosas pero cubiertas de escamas que le dan colores característicos. Ej: mariposas y polillas.

Alas membranosas reticuladas. Características de los odonatas. Ej: libélulas.

Alas membranosas transparentes. Características del orden dípteras; un solo par de alas membranosas transparentes y el segundo par ha sido sustituido por untar de estructuras llamadas alteres o balancines estas estructuras dirigen el vuelo.

Hemiélitros. Alas endurecidas en la base y membranosas hacia su ápice. Ej: primer par de alas de algunos hemípteros. (Chinches).

Tegminas. Alas endurecidas o coriáceas, en la cual se pueden distinguir algunas venas. Ej: langostas, baratas. El orden de los Orthoptera (grillos), y los Dictyoctera (cucarachas, mantis) ambos su primer par de alas es de tipo terminas, se denomina asi porque su textura es como la de un papel pergamino y su segundo par de alas son membranosas ambas se usan para volar pero mayormente usan su segundo par de alas.

Alas con flecos. Alas con pelos largos o flecos por las orillas. Ej: trips.

Origen de los insectos.
La clase insecta se conoce desde el periodo del carbonífero, que comenzó hace 300 millones de años.Desde ese momento de la era paleozoica quedan impresiones de libélulas gigantescas de hasta 75cm seguramente el primer animal capaz de volar.Los insectos como otros invertebrados se han conservado en estado fósil por una serie de acontecimientos que tuvieron como resultado su enterramiento en un medio adecuado. Es necesario un enterramiento inmediato para que se conserve todo el insecto; de otra manera el cuerpo se reblandece y caen todas sus partes, quedando muchas veces solo las alas. Estas se descomponen más lentamente y por lo tanto, pueden conservarse en condiciones menos favorables, razón por la cual muchos ejemplares de insectos fósiles consisten únicamente en las alas. Además, los insectos fósiles no se encuentran en tantos yacimientos ni localidades como la mayoría de otros artrópodos.Se han hallado fósiles de insectos en cerca de 150 localidades de diversas partes del mundo. Entre las más importantes pueden considerarse, Commentry, en la parte central de Francia, donde fueron depositados en un lago de aguas dulces, en el período carbonífero superior, (300 millones de años aproximadamente) miles de especímenes que se encuentran más o menos bien conservados y son considerados por algunos como los insectos más antiguos que se conocen.
Stenophlebia aqualis. Libélula gigante encontrada en la caliza de Solnhofen, Baviera.

Mary Madilla.